Perfil criminal, psicopatía.
Entre 1978 y 1991, Jeffrey Dahmer asesinó a 17 hombres en Milwaukee. Más allá de los crímenes conocidos, lo que aterra a los criminólogos es su nivel de desensibilización.
Dahmer acumuló tantos restos en su pequeño departamento, que el espacio vital se le acabó.
Dato escalofriante.
Su desconexión con la realidad era tal, que durante un tiempo mantuvo un cuerpo en su tina de baño. Cada mañana, para asearse, tenía que entrar a la ducha y pisar el cuerpo como si fuera una alfombra.
Para él, la vida humana había perdido todo valor; las víctimas eran simples estorbos en su rutina diaria.
Prevención y análisis. ¿Cómo operaba sin ser detectado tanto tiempo?
Depredador de la vulnerabilidad.
Atacaba a minorías y jóvenes en situaciones precarias, sabiendo que la policía de esa época, por racismo o negligencia, no investigaría a fondo.
La "ceguera" vecinal.
Los vecinos reportaron olores fétidos y ruidos extraños muchas veces, pero las autoridades lo ignoraron. Si ves o hueles algo inusual en tu edificio, insiste: tu reporte puede destapar un horror.
Lugares privados.
Nunca aceptes ir a la casa de un desconocido que acabas de conocer en un bar, por más "amable" o "tranquilo" que parezca.
La historia de Dahmer nos enseña que la negligencia policial también mata. Nunca ignoremos las señales de alerta en nuestra comunidad.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"Las manos que ayudan son más santas que los labios que rezan" | Sai Baba