Nadie sospechaba del "Chino". Era un hombre de 72 años, amable, regalaba despensas y participaba en la comunidad.
La realidad estalló cuando la policía entró a su casa en Atizapán de Zaragoza.
Hallazgo: bajo el piso de su vivienda no había solo tierra. Se recuperaron más de 4.600 restos óseos.
Andrés Filomeno Mendoza operó durante aproximadamente 30 años con total impunidad. Llevaba una bitácora precisa (libretas) con nombres, fechas y "trofeos" de sus víctimas.
Perfil criminológico "El Camaleón": ¿cómo duró tanto tiempo libre?
Porque su máscara era perfecta: la vulnerabilidad. Nadie ve peligro en un anciano. Él usaba esa confianza para atraer mujeres a su casa con promesas de ayuda o empleo, y ahí revelaba su verdadera naturaleza depredadora.
Prevención ante la confianza ciega: el mal no siempre tiene cara de ogro; a veces tiene cara de abuelo inofensivo.
Límites: no entres a casas de personas que no conoces bien, sin importar su edad o apariencia.
Red de apoyo: si vas a visitar a alguien para un trabajo o gestión, avisa.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"Siempre escucha dos veces: primero lo que se dice, luego quién lo dice" | John Sherman Cooper