El derecho a la defensa está consagrado en el artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, estableciéndose que toda persona tiene derecho a: ser escuchada, contar con un abogado, conocer los cargos en su contra y presentar pruebas a su favor.
Sin defensa no hay justicia. El proceso penal no es una emboscada, es un camino donde el imputado debe tener las herramientas para demostrar su verdad.
Este derecho no solo protege al imputado, también garantiza que el Estado actúe con transparencia, sin abusos ni arbitrariedades. Es una garantía de equilibrio, humanidad y legalidad.
Gracias al derecho al derecho a la defensa es posible tener un abogado, acceder al expediente y demostrar la inocencia. Sin este derecho, las personas estarían a merced del poder, sin posibilidad de defenderte.
El derecho a la defensa no es un lujo, es una necesidad. Es la voz del ciudadano frente al poder. Defenderlo es defender la justicia.
Sin defensa, no hay democracia.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"La verdad no tiene fecha de vencimiento"