7 de junio de 2019

07-06-2019 personalidad criminal

Teoría de la personalidad criminal

En la búsqueda de un criterio diferencial del delincuente, la doctrina criminológica ha producido las tres hipótesis siguientes:

1. No especificidad: el delincuente es un hombre como todos los demás, es decir, la conducta criminal no difiere en lo sustancial estructuralmente, de otros comportamientos; la única diferencia está en que una se mueve dentro de la ley y otra en su margen.

2. Diferencia específica: el delincuente difiere específicamente del que no lo es, es decir, la conducta criminal es fundamentalmente distinta de otros comportamientos; en consecuencia, su etiología ha de ser distinta.

3. Diferenciación cuantitativa (postura intermedia): no hay diferencia específica ni cualitativa, únicamente existen diferencias de grado en los varios aspectos que componen una personalidad: biológico, psicológico, psiquiátrico, sociológico, etcétera. Estas diferencias no sólo existen entre delincuentes y no delincuentes, sino también entre los delincuentes mismos, según sus diversos tipos.

Conforme a esta concepción, el delito es un acto humano y los delincuentes son hombres y mujeres como los no delincuentes; aquéllos se distinguen de éstos tan sólo en el “paso al acto”, el cual es la expresión de una diferencia de grado en su psiquismo; de modo que, vistas, así las cosas, es delincuente quien desde el “estado peligroso” da el paso al acto criminal.

Bibliografía: Lecciones de Criminología. 4ta. Edición. CARMELO FLORES CAZORLA. Editores Hermanos Vadell. Caracas-Venezuela-Valencia 2014. pp. 113, 114

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