CONSEJOS DE SEGURIDAD PARA USAR
UN ARMA DE FUEGO
1. Como portador y usuario de un arma de fuego, usted tiene la responsabilidad
legal y moral de usarla solamente bajo las condiciones que establecen las leyes,
y por lo tanto, es su obligación conocer esos parámetros. Recuerde que el
desconocimiento de la ley no es un eximente de responsabilidad.
2. Si usted porta un arma de fuego para su defensa, tiene que estar consciente
de la inmensa responsabilidad que tal hecho conlleva; conocer la legislación
acerca del uso de las armas de fuego, haber tomado cursos de defensa con armas
de fuego, tener planes de acción que involucren a su pareja, familiares, acompañantes,
es parte de esa responsabilidad.
3. Estar armado es estar siempre alerta. Si usted es sorprendido y sometido por
un delincuente y le descubre su arma, hay gran posibilidad de que le disparen.
Recuerde, usted armado es una amenaza real e inminente para el criminal. Usted
sólo puede usar su arma si es capaz de prever la situación.
4. Si las circunstancias lo obligan a desenfundar su arma, hágalo con decisión:
busque cobertura y mantenga a distancia a sus posibles atacantes; con esta
actitud decidida pocas veces tendrá que disparar. Si el criminal da la espalda
y se va, déjelo ir. Usted resolvió su problema.
5. Lo anterior es muy importante, por cuanto debemos saber que aun en el caso de
ejercer una legítima defensa, este hecho acarreará, por lo menos, una detención
preventiva, y el decomiso del arma involucrada en el hecho.
6. Tome un curso sobre el manejo adecuado de las armas de fuego e incluya a su
familia para compartir ese conocimiento. Son mayores los incidentes por
disparos accidentales en las personas no entrenadas.
7. Si usted decide portar un arma, llévela siempre encima en una funda
adecuada, inclusive cuando viaje en su automóvil; no la guarde en la guantera,
entre sus piernas y el asiento, o debajo del asiento. Un arma de fuego sólo le
será útil si está al alcance de su mano.
8. No haga ostentación de su arma y evite que personas desconocidas sepan que
usted está armado. No se inmiscuya en acciones de orden público, deje que la
policía cumpla con su trabajo. Una situación en donde usted no conoce a los
participantes ni los motivos, puede ser engañosa y usted puede tomar partido
por el bando equivocado.
9. Su arma no es un amuleto. No tenga una falsa sensación de seguridad al estar
armado. Si bien es cierto que un arma de fuego puede representar una solución y
que además tiene un gran poder disuasivo, también es cierto que un arma de
fuego, en manos inexpertas, puede incrementar un problema. Permanecer alerta,
percibir la posibilidad de la ocurrencia de un problema y evitarlo es mejor que
desenfundar y disparar.
10. Tenga en mente que en un tiroteo
cualquier persona -incluyéndolo a usted y a los suyos- puede resultar herida o
muerta, así que más importante que pegarle un tiro a un agresor, es que no le
den un tiro a usted o a los suyos.