— No todo delito se comete con la misma intención.
— Dolo directo: es cuando el autor quiere cometer el delito y sabe lo que hace. Ejemplo: alguien dispara con la intención de matar.
— Dolo eventual: aquí el autor no quiere el resultado, pero acepta su acción como posible y sigue adelante. Ejemplo: conducir a 180 km/h en una zona escolar y atropellar a alguien. En este caso, el sujeto no quería matar, pero sabía que eso podía suceder y no le importó.
— Culpa: es cuando el daño ocurre por imprudencia, inobservancia, negligencia o impericia. Aquí no hay intención pero existe la responsabilidad del actor. Ejemplo: un médico que cometa un error por descuido.
— El dolo se define como la voluntad consciente de realizar un hecho típico y antijurídico.
— En el dolo eventual el actor quiere hacer el hecho y está consciente de ocasionar un daño.
— La culpa implica una conducta descuidada sin intención de causar el resultado, pero con previsibilidad que la actuación conlleva a una sanción.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"Me insultaron en siete líneas y solo me molestaron los errores ortográficos" • Fiódor Dostoyevski
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