Edwin Sutherland los definió en 1939 como aquellos delitos cometidos por personas de respetabilidad y alto estatus social en el ejercicio de sus ocupaciones.
Casi 90 años después siguen siendo los crímenes con mayor impunidad en el mundo.
¿Por qué casi nunca se castigan los delitos de cuello blanco?
— Porque no dejan evidencias físicas visibles.
— Porque requieren peritos especializados en finanzas o derecho corporativo, que son escasos y caros en los sistemas de justicia.
— Porque los perpetradores tienen recursos para alargar indefinidamente los procesos.
— Porque la víctima es una entidad difusa y abstracta: el Estado.
Los delitos más frecuentes:
— Peculado: uso ilegal de recursos públicos por funcionarios. Es el más frecuente y costoso para la sociedad.
— Fraude fiscal: evasión mediante estructuras artificiales.
— Cohecho: soborno a funcionarios para obtener beneficios indebidos.
— Abuso de confianza: apropiación de recursos confiados legítimamente.
El costo de los delitos de cuello blanco no es abstracto. Ese tipo de delitos causa un impacto traducido en presupuestos que no llegan a hospitales, escuelas, infraestructuras, etc.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"A quien sigue las abejas no le hace falta miel" | Proverbio
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