¿Cómo alguien podía quedar destrozado por dentro sin una sola marca visible que explicara el impacto? Tras meses de investigación estancada por parte de la policía local, la viuda de Greg contrató al detective privado Ken Brennan. Brennan revisó minuciosamente las fotos de la escena. Notó un pequeño detalle en la pared que colindaba con la habitación vecina, la 349: un diminuto orificio que había sido tapado o disimulado torpemente con masilla. Al inspeccionar la trayectoria en la pared y cruzarla con el informe médico, Brennan conectó las piezas: la bala había atravesado la pared, entró por el cuerpo de Greg mediante un pliegue cutáneo sin dejar un orificio de entrada evidente en la ropa ni sangre exterior, y causó un daño masivo en sus órganos internos antes de detenerse.
Entonces tenemos:
— La bala atraviesa la pared.
— Entra por un pliegue cutáneo sin dejar orificio visible ni sangre exterior.
— Recorre el cuerpo y causa graves daños internos.
— La bala se detiene dentro del cuerpo.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"La justicia debe decidir con pruebas, no con miedo"
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