¿Por qué la panadería de tu barrio lleva 20 años abierta y nunca has visto a nadie comprando ahí? Hagamos matemática pura.
Imagina que un pan cueste un dólar. Para cubrir la renta del local, la luz, la harina y los sueldos, tendrían que vender 15.000 panes al mes. Esos son 500 panes al día. Tú vas a las 4 de la tarde, el lugar parece pueblo fantasma, pero al final del mes reportan ventas récord. ¿Cómo ocurre ese milagro? Te lo explico a continuación.
El pan es uno de los productos perfectos porque no deja rastro digital. Es un negocio prácticamente 100% en efectivo. Si alguien pregunta de dónde salieron $10.000 sospechosamente arrugados, la respuesta siempre será: «es que los vecinos aman el pan dulce».
Básicamente, los delincuentes agarran billetes con un pasado medio sucio, los mezclan con un poco de harina y salen limpiecitos, crujientes y con olor a vainilla. Una genialidad de la repostería financiera.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"Quienes se adaptan al cambio son los que sobreviven"