Uno de los argumentos más famosos de Beccaria consiste en rechazar que el dolor pueda funcionar como criterio para descubrir la verdad. Someter a una persona a tormentos no permite saber si su relato es verdadero o falso. La respuesta obtenida bajo sufrimiento dependerá de la capacidad física y psicológica de cada individuo para soportarlo. De este modo, el proceso deja de investigar qué ocurrió y comienza a medir otra cosa: cuánto dolor puede resistir el acusado. La verdad jurídica termina dependiendo de la fortaleza corporal del interrogado.
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La frase del día
"No hay poder sin conocimiento, no hay conocimiento sin poder" • Michel Foucault