Otro argumento utilizado era torturar al acusado cuando incurría en contradicciones. Beccaria rechaza también esta justificación.
Una persona sometida al temor de una condena, a la incertidumbre del proceso y a la presión del interrogatorio puede naturalmente contradecirse, sea culpable o inocente.
Si las contradicciones son posibles incluso en condiciones normales, con mayor razón pueden aparecer cuando alguien enfrenta una situación extrema. Por eso el tormento no aclara las inconsistencias: puede producir todavía más confusión, eliminando precisamente aquellas diferencias que permitirían distinguir lo verdadero de lo falso.
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La frase del día
"Pensar antes permite actuar con más serenidad después" • Francesc Abad