Lizzie Andrew Borden (Fall River, Massachusetts, 19 de julio de 1860-ibíd., 1 de junio de 1927), fue la única sospechosa de los asesinatos de su padre y su madrastra, que tuvieron lugar en su casa el 4 de agosto de 1892. El doble asesinato, el posterior juicio y el hecho de que nadie fue finalmente condenado por las muertes han convertido el caso en una cause célèbre en Estados Unidos y sigue siendo un episodio plagado de dudas en el mundo de la criminología. Aunque Lizzie Borden fue absuelta de los crímenes, incluso en vida se la creyó culpable del asesinato de su progenitor y su esposa, y aún hoy permanece como figura importante en el folclore estadounidense.
Los crímenes
En la mañana del 4 de agosto de 1892, Andrew Borden y su mujer fueron asesinados con un objeto afilado (probablemente un hacha) en su casa. Las únicas personas presentes en la residencia familiar en aquel momento eran Lizzie y la sirvienta, Bridget Sullivan. Emma Borden se encontraba entonces de visita en casa de unos amigos. El tío materno de las hermanas Borden, John Vinnicum Morse, visitaba a los Borden aquellos días, pero no se encontraba en la casa cuando ocurrieron los asesinatos.
Fuente digital de la información:
La frase del día
"Todo delito deja rastros, aunque no siempre sean visibles"