Beccaria también cuestiona la tortura utilizada para investigar hechos diferentes del que motivó la acusación. El razonamiento sería así: como una persona es sospechosa de un delito, también podría ser culpable de otros y, por ello, puede ser atormentada hasta obtener información. Para el autor, semejante lógica transforma la mera sospecha en una autorización ilimitada para investigar mediante el sufrimiento. El proceso deja de responder a una acusación concreta y convierte al acusado en fuente potencial de confesiones sobre cualquier otro hecho. En lugar de limitar el poder estatal, la sospecha comienza a justificar su expansión.
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La frase del día
"El conocimiento puede ser transmitido, pero no la sabiduría" • Hermann Hesse
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